Miguel XVII
DesaparecidoPermadeath
Miguel XVII
Miguel XVII nació en Tennessee en 1934 y pasó buena parte de su vida trabajando como policía.
El "XVII" de su nombre siempre había provocado preguntas. Miguel tenía una respuesta distinta para cada persona, y ninguna coincidía demasiado con las anteriores.
A veces decía que era un apellido.
Otras, una tradición familiar.
Una vez aseguró que era el número de agente que había heredado de su padre.
La explicación más habitual era simplemente:
—Es una historia demasiado larga.
Y cambiaba de tema.
Como policía había aprendido a observar antes de actuar. Era organizado, sabía trabajar con las manos y tenía buena resistencia física. También conocía el campo y se manejaba bien al aire libre.
Fuera del trabajo, sin embargo, tenía una colección de pequeñas dificultades. Oía peor de lo que admitía, era torpe con algunas tareas sencillas y sentía una aversión bastante profunda por la sangre y los espacios cerrados.
No era precisamente ideal para todas las situaciones de su profesión.
Una vez, durante una formación, alguien le preguntó qué haría si tuviera que entrar solo en un sótano oscuro.
Miguel respondió:
—Esperaría a que llegara otro agente.
—¿Y si no llega?
—Entonces esperaría un poco más.
En 1993 estaba en Knox County por asuntos personales y profesionales. Conocía bien Tennessee y no le resultaba extraño desplazarse por la región.
Allí podía cruzarse con todo tipo de gente. Incluso con personas que años después acabarían teniendo problemas bastante más graves que una simple infracción.
Miguel no sabía nada de eso.
Para él, aquel era otro periodo tranquilo de su vida.
Había visto suficientes problemas como para saber que la mayoría de los días no ocurría nada extraordinario.
Aquel verano parecía uno de esos días.
Miguel todavía pensaba que lo más importante que podía pasarle era que alguien volviera a preguntarle qué significaba el XVII.