Ginny McNeill
DesaparecidoPermadeath
Ginny McNeill
Ginny McNeill nació en Arkansas en 1937 y consiguió reunir una cantidad de habilidades que resultaba difícil explicar en una sola frase.
Sabía de mecánica.
Sabía coser.
Trabajaba el metal.
Entendía de supervivencia en la naturaleza.
Cazaba.
Y, cuando alguien le preguntaba cómo había aprendido todo aquello, normalmente respondía:
—Haciendo cosas.
Era una explicación muy propia de Ginny.
Tenía unas manos extraordinariamente hábiles y aprendía rápido. Podía reparar una pieza, arreglar una prenda y después salir al campo a buscar algo útil.
Su cuerpo, sin embargo, no parecía especialmente interesado en colaborar.
Era muy baja, tenía poca fuerza y estaba en baja forma. Además, fumaba, bebía bastante agua y era propensa a enfermar.
También tenía miedo a la sangre y a los espacios cerrados.
Una vez pasó casi una hora preparando cuidadosamente todo lo necesario para arreglar una pieza de metal. Cuando llegó el momento de entrar en el pequeño taller donde estaba la máquina, se quedó en la puerta.
—¿Qué pasa?
—Nada.
—Entonces entra.
—No.
Nadie consiguió convencerla.
Ginny terminó haciendo el trabajo desde fuera.
En 1993 llegó a Knox County por motivos que no tenían nada de extraordinario. Le interesaba la zona rural, la naturaleza y las oportunidades de encontrar trabajos donde sus habilidades fueran útiles.
No necesitaba demasiado.
Un lugar donde dormir.
Herramientas.
Algo que reparar.
Y suficiente espacio para respirar.
Con gente como Ulysses probablemente habría encontrado conversación durante horas sobre madera, herramientas y trabajos manuales.
Pero Ginny no necesitaba compañía para entretenerse.
Podía pasar una tarde entera desmontando algo solo para descubrir cómo funcionaba.
Por entonces, Knox County le parecía un lugar bastante tranquilo.
Ginny no sabía que muy pronto la supervivencia iba a exigir prácticamente todas las habilidades que había acumulado durante su vida.
Y que, por una vez, tener tantas habilidades no iba a garantizar que ninguna de ellas bastara.